La Vida de Kira y Cosas de Gatos

15 de octubre de 2015

NEUTRALIZAR EL OLOR DE ORINA DE LOS GATOS


Cierto  de orina, particularmente la orina de gato, puede oler a amoníaco. Este olor es muy difícil de erradicar si tus muebles, ropa, telas o alfombras se manchan. Sin embargo, hay ciertos tipos de remedios caseros que pueden ser efectivos dependiendo en el  de superficie que se impregne de orina.
El vinagre blanco mezclado con tres partes de  (por ejemplo, 1 taza de vinagre por 3 tazas de agua), crean una efectiva solución desodorizante para la ropa de cama, muebles y alfombras con orina. Si la mancha de orina todavía está húmeda, sécala tanto como sea posible con papel o con toallas de tela y luego llena el área con la mezcla de vinagre y . Deja que la solución de vinagre se seque, lava el artículo si es posible y luego haz la "prueba del olor", para determinar si necesitas eliminar más olor.

Vinagre de sidra para lavar telas

Si tienes ropa, colchas o ropa de cama con olor a orina y deseas meterlas a lavar de inmediato, asegúrate de agregar 1/4 de taza de vinagre de  dentro de la lavadora junto con el detergente. Si no tienes vinagre de  a la  puedes utilizar vinagre blanco en tu lavadora, pero el vinagre de sidra tiende a dejar un olor más agradable a .
Bicarbonato de sodio
El bicarbonato de sodio es un remedio casero clásico para los olores de todo tipo. En este caso, rocía el área manchada generosamente con bicarbonato de sodio. Frota el bicarbonato sobre el área, particularmente si el área es una alfombra de fibras gruesas. Deja que el bicarbonato repose por lo menos media hora o más si es posible y luego aspíralo y revisa si el olor a amoníaco se ha ido.

Peróxido de hidrógeno

El peróxido de hidrógeno al 3% del supermercado y farmacias también puede ser efectivo para remover los olores de orina parecidos al amoníaco. Una manera particularmente efectiva de utilizar el peróxido es mezclar una taza del mismo con una cucharadita de jabón de platos y luego rociar la solución sobre el área empapada en orina que rociaste anteriormente con bicarbonato (descrito anteriormente). Con un cepillo de cerdas suaves o un cepillo para uñas o para platos, trabaja la solución en el bicarbonato para formar una pasta. Déjala secar, aspírala y repite si es necesario hasta que el olor a amoníaco de la orina haya desaparecido. Si estás preocupado acerca del color de la tela o material en el área tratada, quizá puedas hacer una prueba en un área escondida primero, ya que el peróxido tiene un efecto blanqueador.

Cloro

Si estás lidiando con un piso o pared de cemento con orina que tiene un olor bastante fuerte a amoníaco, puedes, si eres muy cuidadoso, utilizar cloro para deshacerte del olor. Antes de ir por el cloro necesitas lavar el área completamente con una solución de limpieza que no contenga cloro. El cloro mezclado con amoníaco puede ser una combinación mortal, ya que estas sustancias crean gases venenosos cuando se mezclan. Luego enjuaga, enjuaga y vuelve a enjuagar con agua limpia. Enjuaga un par de veces más para asegurarte. Querrás asegurarte de que no haya residuos de amoníaco para que reaccione con el cloro. Una vez hayas lavado y enjuagado el área, mezcla una solución de 10 partes de agua con 1 parte de cloro y viértela con un atomizador. Asegúrate de escoger una botella que nunca haya tenido amoníaco. Intenta ventilar el área al abrir todas las puertas y ventanas disponibles cerca, para dejar que entre aire fresco y luego rocía la solución. Deja que las áreas húmedas reposen por 30 segundos o más y luego límpialas con un trapo. Permite algo de tiempo para dejar que el área se seque, antes de revisar si es necesaria una segunda aplicación.

9 de octubre de 2015

Averigüe si su gato le quiere tanto como lo haría un perro


Los felinos son mascotas peculiares. Catorce señales inequívocas de amor gatuno

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"Si lo llamo, ni me mira". "Cuando le acaricio, se lame todo el cuerpo, como si lo acabara de ensuciar". "Cada vez que lo quiero coger, huye despavorido". Son lamentos habituales de personas con gatos, que aman a sus felinos pero no encuentran en ellos la reciprocidad esperada, al menos según los cánones populares. El motivo es que los códigos de comunicación de los gatos son muy distintos a los de la otra popular mascota, el perro. Es cuestión de observarlos detenidamente. Pero, para los despistados, desplegamos el traductor de gestos amorosos gatunos: 14 señales inequívocas de que su gato le quiere (aunque le arañe de vez en cuando).
1. Se tumba en el sofá junto a usted. No se engañe: el gato es un animal social, aunque en menor medida que el perro. Pero siempre encontrará un rato para sentarse, furtivamente, en el sofá junto a usted. Cuando no lo haga, respételo. "El felino necesita sus momentos de soledad”, aclara Marco Villén, veterinario con conocimientos en etología clínica y miembro del grupo de etología de la Asociación de Veterinarios de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (AVEPA). 
2. Le da golpecitos con la cabeza. Es su contacto físico favorito. Como el de Rubi, de 12 años, que reclama así la atención de su joven dueño, David Blaya, de 18: “Cuando estoy en el sofá, le gusta acurrucarse en mis piernas o ponerse a mi lado, me da topetazos con la cabeza para que le acaricie y ronronea”. Los veterinarios y conocedores del comportamiento felino, como Marco Villén, aseguran que ese tipo de comportamiento por parte de los gatos es social y tiene como finalidad mostrar hacia la persona a la que va dirigido sentimientos como la aceptación, el apego y el amor.
3. Le mira y maúlla. Los perros no tienen la exclusiva de expresarse verbalmente con sus ladridos frente a ciertos estímulos. Los gatos también lo hacen. "Son capaces de emitir alrededor de una veintena de vocalizaciones diferentes (maullido, ronroneo, bufido), según requiera el contexto comunicativo”, explica Belén Montoya, veterinaria, especialista en gatos y miembro de la Sociedad Internacional de Medicina Felina (ISFM, por sus siglas en inglés). 
4. Ha aprendido a no arañarle. Aunque a veces se le escape, habitualmente no usa su piel para hincar las uñas. Agradézcaselo. Porque los gatos son muy rutinarios; y cualquier cambio les estresa, les hace perder los nervios. No es tan fácil enseñar a un gato a que no arañe como a un perro que no muerda, según zanjan los expertos.
5. Huye de los invitados. Eso quiere decir que a usted le quiere y al resto de los humanos no. Con un poco de suerte, puede que a menudo se tumbe panza arriba para que usted le acaricie el abdomen.“Se trata de una postura de máxima vulnerabilidad para un felino, que es un depredador, así que si te permite acercarte en esa circunstancia, es que gozas de su completa confianza y aceptación”, explica Marco Villén.
Cuando el gato mulle el regazo de su dueño con las zarpas delanteras, le está marcando con su olor para dejar claro que forma parte de su territorio
6. Se enrosca entre sus piernas.Los felinos resultan expresivos con sus gestos faciales, posturas corporales y contoneos acrobáticos y seductores. Así lo hace Miu, un gato blanco y negro, de 4 años, cuya dueña, Montse Paredes, define como “muy cariñoso”. Sí, existen. Y estos felinos caminan sinuoso al lado de sus dueños y les rozan los tobillos, demostrando así su cariño gatuno.
7. Si vuelve de un viaje, le espera junto a la puerta. Los dueños que se ausentan unos días del hogar aseguran que a su regreso notan que su gato les ha echado de menos. Un gesto para demostrarlo es estar al lado de la puerta cuando se llega a casa. “Los felinos, aunque son independientes, lo pasan mal en nuestra ausencia, porque son animales sociales y ritualistas”, asegura Villén.
8. Mantiene los bigotes perpendiculares al hocico en su presencia. Lejos de resultar animales impasibles, los gatos son expresivos con su cara. Es cuestión de detenerse y mirar. "Si sus ojos permanecen redondos, cerrados o entornados, las orejas relajadas y los bigotes o vibrisas perpendiculares a su hocico, es que se encuentra a gusto”, describe Villén.
9. Ronronea cuando usted está cerca. Desmentidos los poderes curativos del ronroneo, toca rendirse ante su poderío amoroso. Si un felino emite esta vibración cuando está con su dueño significa que se encuentra en calma. Es el momento de acariciarle y corresponderle con caricias y mimos, como recomienda el Miguel Ibáñez, veterinario experto en comportamiento animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.
10. Le amasa con sus zarpas. Los felinos son animales muy olfativos. Dejan su rastro oloroso y captan las feromonas (partículas de olor) de personas y otros animales. Tres de las partes del cuerpo del gato que tienen la capacidad de dejar rastro olfativo son las almohadillas de sus patas, los pómulos y la barbilla. Por ello, cuando el gato mulle el regazo de su dueño con las zarpas delanteras, “le marca con su olor, para que quede claro que forma parte de su territorio y le quiere a su lado”, según explica la etóloga Helena Bat.
10. Le da un lametazo cuando se está acicalando. Los gatos son limpios por naturaleza. Les gusta acicalarse con su lengua áspera que arrastra suciedad y pelo sobrante. “El aseo felino es un momento de relajo y si, además, comparte ese momento de intimidad con su dueño es que siente apego por él. Sobre todo, si le regala algún que otro lametazo, que en el lenguaje gatuno podría equivaler a un abrazo humano”, comenta Bat.
12. Mueve la cola lentamente en su presencia. Los animales que tienen cola la utilizan como estandarte de comunicación y el gato lo hace a su manera para expresarnos su aceptación y apego: con movimientos lentos y sinuosos. Ocurre lo contrario cuando da rabotazos enérgicos y rápidos, que indican que está nervioso o alterado (al revés que en el caso de los perros).
13. Arquea el lomo cuando es acariciado. Vale, puede que le cueste horrores llegar a rozarlo, pero a veces sucede: el felino se relaja y usted se lanza a masajear su lomo. Entonces se sorprenderá ante la elasticidad del animal, cuya espalda se arquea de forma casi acrobática. "Me encanta que me acaricies, no pares", le sugiere. Aproveche: porque pueden que pasen meses hasta que se vea en otra igual.
14. Le hace ofrendas animales. Los felinos son hábiles cazadores y les gusta hacer alarde de ello con las personas que quieren y forman parte de su territorio. “En ocasiones, pueden cazar algún pájaro o encontrar un animal muerto y dejarlo en casa como regalo a sus dueños. Para los felinos se trata de una ofrenda amorosa”, aclara Helena Bat.

7 de octubre de 2015

Cómo ven los gatos

Comportamiento



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Cómo ven los gatos. La visión de los gatos es diferente a la nuestra, ¿quieres saber cómo ven los gatos y sus capacidades de visión diferentes a las del ser humano?.
Los gatos nacen con los ojos cerrados. Tardan 8 o 10 días en abrirlos y cuando por fin lo hacen carecen de capacidad visual, son ciegos, y tienen que esperar 24 horas para que su vista comience a desarrollarse. Durante las primeras semanas los ojos son azules, no enfocan ni distinguen nada, pero poco a poco su vista mejora hasta que, al cabo de un mes o dos, adquieren la capacidad visual total. A los 3-4 meses sus ojos obtendrán su color definitivo.
Cómo ven los gatosAntes se pensaba que los gatos veían en blanco y negro, pero algunos estudios realizados demuestran que los felinos identifican los colores, aunque de forma limitada y según la cantidad de luz que haya en el ambiente.

La percepción de los colores está determinada por unos fotorreceptores situados en la retina, llamados conos. Los humanos tenemos 3 tipos de conos diferentes que absorben la luz roja, la verde y la azul. Los gatos, en cambio, sólo disponen de conos sensibles al verde y al azul, pero no al rojo. Por eso, pese a que son capaces de distinguir los colores calientes de los fríos, sólo ven los fríos, el rojo lo ven de color gris oscuro.
La luz también influye en la forma que tienen los gatos de percibir los colores, cuanta menos luz hay, menor es su capacidad para distinguirlos, por eso de noche ven en blanco y negro. Sin embargo, esto no les impide que su visión nocturna sea excelente. Sus ojos de cazador nocturno se han adaptado a la oscuridad, tienen una estructura debajo de la retina que funciona como un espejo, intensificando su visión. Esta estructura es la que hace que sus ojos brillen cuando miran una luz intensa estando en penumbra, por ejemplo, el flash de una cámara.
Por otro lado, los gatos tienen una agudeza visual menor que las personas, es decir, no enfocan igual de bien los objetos, y además son un poco miopes. Sin embargo, al tener los ojos en la zona delantera de la cara como los humanos, disponen de visión binocular y pueden abarcar su campo visual simultáneamente con los dos ojos. Esta cualidad les permite medir fácilmente y con exactitud las distancias.

2 de octubre de 2015

CÓMO CONOCER EL SEXO DE ALGUNOS GATOS SOLO POR SU COLOR

Cómo conocer el sexo de algunos gatos solo por su color
¿Alguna vez has visto a alguien “adivinar” el sexo de una gata por su color? ¿Quieres aprender tú a hacer lo mismo? Pues es muy fácil, si ves un gato tricolor o jaspeado a mechas puedes asegurar, casi al cien por cien, que se trata de una hembra.
Si quieres saber más, es imprescindible que nos acerquemos al apasionante y a veces difícil mundo de la genética. Pero no te asustes, que solo se trata de explicar algunos fundamentos sencillos. El primero es recordar que todos los seres vivos tienen un número concreto de cromosomas autosómicos, que en el caso del gato es de 38, divididos en pares (19).
Adicionales a este número de pares de cromosomas existe un par que determina el sexo del individuo, llamados cromosomas sexuales.Estos cromosomas son el X y el Y, al que también llaman X incompleto. En los mamíferos, los machos tienen un cromosoma sexual X y otro Y (XY); en cambio, las hembras tienen dos cromosomas X (XX).
Por otra parte, existen dos grupos de pigmentos presentes en el manto de los gatos, las eumelaninas, las responsables de los pigmentos de color negro, y las feomelaninas, que proporcionan los pigmentos de color rojo o anaranjado), cuya acción está determinada por un gen simple que se aloja en el cromosoma sexual X.
Según esta teoría, los machos solo pueden tener un gen que determine el tipo de pigmento que se fija en el pelo, por lo que solo pueden mostrar uno de estos colores, el negro o el rojo. En cambio, las hembras pueden tener los dos genes a la vez, uno en cada cromosoma X, razón que permite que muestren una combinación jaspeada del rojo con el negro.
Este tipo de gatas suelen recibir la denominación de “concha de tortuga” o carey, aunque hoy día se ha extendido más la denominación de tortuga a secas, especialmente en el mundillo de las exposiciones. Aunque es fácil de deducir, vamos a explicar por qué hay gatas negras o rojas por separado: tienen el mismo gen que determina la fijación de un pigmento u otro en los dos cromosomas X, lo que se denomina homocigosis; es decir, en ambos cromosomas X está el gen del color rojo o el gen del color negro.
Por supuesto, también nos referimos a las tonalidades diluidas de estos colores, que son el crema y el azul (o gris).
Ahora abordamos un tema algo más complicado, ya que todo lo descrito se refiere a los pigmentos del manto no a los patrones(bicolor, atigrado, colorpoint, etc.), que están controlados por los cromosomas autosómicos, es decir, los que no son sexuales. No obstante, cualquier patrón se ve sometido a la presencia de un pigmento u otro, de modo que existen gatos negros atigrados, más conocidos como “brown tabby”; siameses rojos, “red point”, o bicolores negros, bicolores rojos o tricolores, etc.
Para resumir, si ves un gato con el manto tricolor (rojo, negro y blanco) o jaspeado en negro y rojo (carey) o azul y crema, puedes asegurar casi sin temor a equivocarte que se trata de una hembra. ¿Por qué decimos “casi”? Porque hay algunos machos con esta característica, pero se trata de una anomalía genética, en tanto tienen dos cromosomas X y uno Y (XXY), y que los hace estériles. En cualquier caso, no es muy frecuente.